El Miedo no es un enemigo La Voz de la Conciencia

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13 min.

MAGHAVAT

Conferencista, Coach de Vida y Maestro del Ser.

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” ¿A qué le tienes miedo? Si el Amor Intocable siempre ha estado a lado de ti,
cuidando y guiando cada paso en tu camino
.”

Maghavat

EL MIEDO

 

El Miedo es una de las sensaciones más fuertes y paralizantes que el humano tiene. Lo que la activa pueden ser diferentes factores, pero algo importante que notar es que, la emoción de miedo se caracteriza por una sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado.

El miedo es una emoción primaria que existe varios reinos, como el animal y el humano. Una de las cualidades que el miedo tiene es que, nos mantiene alerta ante el riesgo o la amenaza de algo.

Cuando el miedo empieza a aumentar, sube de peldaño, podría decirse que es la base para la ansiedad. Cuando los pensamientos y las emociones empiezan a aumentar, el miedo puede llegar a su grado máximo, el terror.

El miedo existe por algo, pero el miedo que tiene bases en la realidad de hecho es sano. Cuando el miedo está correspondido con una situación de amenaza, nuestro sistema nervioso está equipado con lo que se requiere para hacernos tomar una decisión o paralizarnos ante un evento, todo esto para protegerse.

El ser humano tiene algo bastante único, que ningún otro animal tiene y es que, con la complejidad de lo que somos, somos los únicos que podemos vivir un infierno en vida por las diferentes ramificaciones que el miedo puede ocasionar.

Podemos tener miedo al miedo mismo, aquí es cuando lo hemos convertido en nuestro enemigo, lo cual es algo fascinante si te pones a pensar.
Es como si la mente se comiera a sí misma, se juzgara a sí misma, creara su propia realidad en base a su naturaleza violenta-trágica.


Con la
vida moderna y con la complejidad de las relaciones interpersonales, existen otros miedos que entintan la manera en cómo vivimos y experimentamos la vida. Estos pueden ser: miedo al fracaso, miedo al futuro, miedo al amor, miedo al desconocido, miedo a los pensamientos, miedo a uno mismo, miedo a no tener, miedo a estar solo, etc.

 

Miedo natural

El miedo natural se encuentra integrado en nuestra mente y cuerpo, la naturaleza lo ha puesto ahí y de hecho está diseñado para ayudarnos a salvar y proteger la vida ante un peligro eminente.

Por ejemplo, si de repente se nos presenta, de manera abrupta, una serpiente mientras vamos caminando por el desierto, lo más probable es que nuestra reacción sea rápida, hasta algo dramática, para evitar su mordida.
En un microsegundo nuestra mente y el cuerpo saltarán o correremos para evitar algún daño.

Estoy sorprendido por la sabiduría de la naturaleza. Nos ha equipado con un mecanismos de supervivencia y de defensa que se ha ido perfeccionando con los milenios. Todo para que uno pueda actuar en cualquier momento adverso de forma eficaz y rápida.

El miedo también surge cuando uno está cambiando o entrando a un ambiente diferente al conocido. Esto es para que uno vaya integrando, paso a paso, los cambios que suceden en muchos niveles cuando uno está pasando por un cambio.


Aquí muestro un ejemplo, pero es importante aclarar este punto. Es normal y sano tener miedo en algunas ocasiones y para momentos puntuales.

 

Miedo mental

Existe otro tipo de miedo, el mental, el cual está compuesto por lo que pasa a nivel pensamiento y lo emocional. Esto genera un diálogo que es filtrado por creencias e interpretaciones que nuestra mente por hábito hace.

El miedo mental puede detonar un sentimiento de desconfianza que impulsa a uno a creer que algo va a ocurrir diferente a lo que uno desea. Este punto es mucho más común de lo que crees.

En la mayoría de los casos actuamos para que cualquier futuro inmediato no salga fuera de control y no experimentemos algo no deseado. Por ejemplo, miedo a no decir lo que sentimos, por miedo a herir a alguien o por la posibilidad de ser juzgado y que la situación sea incómoda.


Este tipo de miedo tiene una cualidad muy diferente al anterior, ya que su naturaleza puede aumentar a una intensidad mucho más fuerte, pero que no tiene nada que ver con una realidad donde haya de hecho ningún peligro.
 

 

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EL MIEDO Y SUS CONSECUENCIAS

 

En verdad, no nos ponemos a pensar lo que significa vivir en miedo. Rara vez encuentras a alguien que está dispuesto a enfrentar y reconocer las consecuencias y el impacto de esto para hacer un cambio y obtener una mejoría en su vida.

Hemos hablado anteriormente de los miedos que hay, el natural y el mental. Este artículo estará enfocado en una parte importante y sutil del mental.

Creo que, por obvias razones, conocemos o intuimos la sabiduría detrás del miedo que está en la células de nuestro cuerpo. Esta sabiduría corporal está tratando de proteger la vida vivida a través del cuerpo.

Marco la distinción entre el cuerpo y lo mental, ya que, espero que al final del artículo veas que tanto tiempo pasamos experimentando miedos que realmente no son necesarios ni sanos, que no son naturales, que de hecho no existen y que en verdad no sirven para nada, más que para limitar la manera en cómo podríamos vivir nuestra vida.

 

Síntomas del miedo

Como mencioné anteriormente, el cuerpo es sabio, sabe lo que tiene que hacer para protegerse y sanarse a sí mismo. El miedo es un mecanismo que existe desde los inicios, empezó al mismo tiempo cuando la vida fue creada. Este mecanismo de autodefensa existe para prolongar la vida por medio de la acción-reacción.

Claro está que la mayoría de las personas viven en constante miedo a muchas cosas. Los miedos modernos no provienen de la sabiduría innata que existe ya en la naturaleza. De hecho, estos fueron creados por la mente a niveles muy bajos de conciencia por la falta de autoconocimiento.

Cuando vivimos los miedos actuales y modernos, en verdad, no estamos viviendo. Vivir en miedo no es realmente vivir.

Lo fascinante del tema es que, es sorprendente que la mayoría de las personas vivan en miedo como si fuera normal y natural y no hacen nada al respecto.

¿Y a qué me refiero con los miedos actuales?

Vivimos en un pensar constante, que no se detiene, que nubla y filtra en cómo vemos y sentimos la vida.

Varias de los miedos que la mayoría de las personas tiene son: al lo que será o podría ser, a no ser aceptados, a cometer errores, al abandono, a la soledad, al fracaso, al rechazo, a que sus sueños no se cumplan, a uno mismo, al prójimo, a no cumplir lo que se espera de nosotros, etcétera.

Estos son algunos ejemplos, pero, ¿no te parece fascinante que en algún aspecto de nuestra vida el miedo siempre se cuela, como agua por las montañas?

Este tipo de miedos inician y tienen fuerza dentro de nuestra mente y aspecto emocional. Son incómodos, por su naturaleza interna, ya que tienen todo que ver con nosotros, lo que pensamos, lo que interpretamos y creemos.

Cuando uno vive algún tipo de estos miedos, la manera en cómo vivimos es muy limitada. Por ejemplo, la mayoría de los miedos sobre el futuro que tenemos, en verdad no tienen nada que ver con la realidad, ya que la realidad es el Presente, y en la mayoría de los casos el futuro solamente nos impide realizar cosas como caminar la vida de nuestros sueños.

Cuando uno vive la vida, continuamente filtrándola con miedos acerca del futuro, uno no tendrá la mente clara y en ocasiones el aspecto emocional nos estresará de maneras muy agobiantes.

Hay varias reacciones y sentimientos que surgen cuando el miedo se activa o prevalece, aquí te presento algunas:



Vergüenza

Ninguno de los sentimientos que expongo aquí tienen algo de malo, pero en verdad muchos de estos no son nada agradables y en general ocasionan cierta autoviolencia.

La vergüenza puede afectar nuestra dignidad y la relación con nosotros mismos. Muchos jóvenes sienten vergüenza porque no son suficientes o su familia no tiene lo que otras familias tienen. Otras personas se sienten avergonzados porque tienen miedo al juicio y no poder responder a la demanda del entorno. 

Si te das cuenta, el miedo se ha convertido en vergüenza, y ésta tiene como bases la falta de autoaceptación y el juicio que pueda surgir por nuestras acciones.

Obviamente no puedo indagar mucho en el tema, esto lo pongo nada más como ejemplos para que tengas claridad de lo que ocasiona nuestra interpretación de las cosas.

Mucho de lo que sentimos proviene lo que pensamos, qué es lo que creemos de nosotros y lo que aprendimos a lo largo de la vida. Lo que pensamos de nosotros mismos, lo que conocemos o desconocemos de nosotros mismos es la llave a todo esto.

Si alguien quiere vivir más libremente, sin las cadenas de los prejuicios de los demás, hay que indagar mucho más en nuestra persona.

 

Ansiedad

La ansiedad es caracterizada por una gran inquietud. La energía y las emociones pueden llegar a ser muy fuertes, al grado de crear una inseguridad extrema ante lo que estemos viviendo en dicho momento.

No voy a tocar la ansiedad que puede surgir por alguna enfermedad física o mental, pero si  voy a tocar la que surge por la inconsciencia de los pensamientos que pasan por la mente y que tienen mucha o poca realidad.

Para resumir este punto y la intención de esto, lo pondré con una cita coloquial y de sabiduría popular: “No tengas frío hasta no ver pingüinos”.

Muchas veces, la ansiedad que sentimos proviene de pensamientos de cosas que pueden llegar a suceder, pero que en en el Ahora, en el Presente no están sucediendo.

Justificamos este comportamiento con otra manera de pensar nada sabia, más bien infantil y con poca madurez: “Piensa mal y acertarás”.

Esta última parece que se convirtió en el mantra de la prevención. Pero dime, ¿en verdad puedes controlar lo que el futuro traerá?

Podemos tomar decisiones sanas que nos ayuden a crear un mejor futuro, prevenir en algunos casos concretos y sanos y responsable. Pero, hacer de lado cada momento Presente por fantasías que probablemente nunca sucederán es locura.

Y así es como la mayoría de las personas vive. En un lugar mental que nos distrae de lo que realmente está pasando frente a nosotros.

Muchas personas tienen algún tipo de ansiedad innecesaria. Viven en sus mentes saltando en miedos del pasado y proyectándolos al futuro. Esto hace que no vivamos la vida en inocencia y apertura.

Más bien, este tipo de hábito, donde la mente ha sido entrenada para saltar en pensamientos, hace que vivamos contraídos, asfixiados por un futuro incierto que su única posibilidad es algo negativo.

Esto da paso a que uno active mecanismos de control, todo con la intención de evitar una tragedia mentalmente creada en el campo de la fantasía.

Cuántas veces hemos sufrido por cosas que nunca sucedieron. Igual algunas sí, pero muchas más ¡No!

Y este es el punto, vivir controlando y queriendo que la vida no se vea o se vea como deseamos es cansado, estresante y doloroso.

 

Depresión

Lo reitero, nadie desea vivir ninguna cualidad negativa a no ser que la use para llamar la atención y reconocimiento en algún lugar.

Todos en un nivel muy profundo deseamos vivir felices y en paz. Pero la mayoría no sabe como realmente hacerlo y tampoco es su prioridad.

La mayoría de las personas no reflejan ni nos enseñan con el ejemplo a cómo vivir en gozo. Muchos de nosotros aprendimos lo que “según” es la felicidad en nuestra familia, por medio de la televisión, las noticias y las redes sociales. En concreto, todo pareciera que nos están diciendo que hagamos todo lo posible para conseguir sus propias versiones de la “felicidad“.

No nos extrañe que intentemos, por todos los medios necesarios, crear una vida con las bases de las versiones de felicidad que otras personas están viviendo, en especial en aquellos que son ejemplo a seguir y que la ostentan más.

Comento esto porque muy en el fondo, la depresión surge por un profundo sentimiento de tristeza. Esta tristeza puede ramificarse y pudo haber iniciado desde un algo muy en particular, quiero decir que hubo algo en concreto, un evento, una situación interna e inconsciente que la ha detonado.

Si fueramos a lo más profundo de nuestra mente y de nuestras creencias y experiencias, probablemente lleguemos al raíz del problema que activó esa tristeza, esa baja autoestima. Que con el paso del tiempo se convirtió en esa depresión que pierde interés por todo.

No es agradable llegar a un punto donde uno pierde las ganas de vivir. Eso es el infierno mismo.

Como dije anteriormente, este artículo no toca los aspectos ni diagnósticos que algún doctor pueda tener sobre la materia. Yo sé que hay muchas personas que necesitan ayuda profesional en dichos casos. Pero no nos engañemos, muchas otras personas viven este tipo de emociones, no por alguna enfermedad o algún desbalance corporal, sino que es su mente, su inconsciencia la que les está dando estos sentimientos negativos.

Por lo que no es raro que haya tantos casos de tristeza y depresión, cuando vivimos totalmente desconectados de nosotros mismos y de la realidad y la vida.

Creemos que la felicidad se ve de cierta manera, y cuando estas ideas chocan con nuestros aspectos de insuficiencia, nuestras ideas de que no podemos, no somos capaces, etc., pues no es difícil ver los resultados en las vidas de las personas cuando dicho sistema de creencias es el que nubla y limita la manera en cómo vivimos la vida.

Toco este tema porque quiero que veas que hay una manera de vivir muy diferente y que el potencial de vivir inspirado, agradecido a la vida y conectado con tu verdadero Ser es posible.

Muchas de las emociones negativas se puede solucionar con más consciencia y un mayor entendimiento de la naturaleza de los pensamientos y las emociones.

Pero en la mayoría de los casos, todo puede cambiar radicalmente con una simple decisión, una elección consciente de descubrir las profundidades y misterios de nuestro interior.

 

Tristeza

Esta emoción es única, una de sus cualidades es bastante obvia pero que pasa desapercibida para la mayoría de las personas.

A menudo la gente que está triste es porque en alguna parte de su vida, las cosas no salen como uno quiere, las expectativas no se ven cumplidas.

Esto se puede ver en todos lados, si queremos una relación en pareja pero no se da como queremos. Nuestra versión de una vida en felicidad perfecta no empata con la vida y con la realidad que está sucediendo frente a nosotros.

Si caminamos por la vida con expectativas y tratando de controlar lo que sucede en nuestro entorno, esto nos llevará a un desgaste físico, mental y emocional.

Mucha de la tristeza de hoy en día proviene porque no estamos contentos con nuestra vida. No estamos de acuerdo con lo que estamos viviendo en algún nivel de nuestra existencia.

Como comente en el ejemplo anterior, hemos pasado mucho tiempo tratando de vivir y conseguir la felicidad aprendida en los demás.

Pero, ¿porqué hay conflicto, tristeza y dolor en esto?

Por que creemos que la felicidad existe fuera de nosotros, y que ésta solamente se da cuando las circunstancias externas a uno se ven de cierta manera.

Cuando todo lo que está fuera de nosotros cumpla nuestras expectativas, entonces podré ser feliz o vivir en amor.

Vivir así es haber fracasado en el propósito de estar vivo. La vida no fue creada para controlarla ni juzgar su danza, la vida ha sido diseñada para vivirla y descubrir la enseñanza detrás de ella.

Si dejáramos las expectativas a un lado y nos tomáramos el tiempo de descubrir la Felicidad interna y la Paz interna, un sentimiento de inspiración se daría.

La Plenitud podría ser lo más obvio dentro y fuera de uno.

Y todo esto que digo, sería sin importar las circunstancias externas e internas a uno, aunque tu mente no me crea.

 

“ El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo.

ALAIN – Filósofo francés


CONCLUSIÓN

 

Después de todo, ¿quién no quiere vivir una vida más completa y plena?, ¿quién quisiera vivir en miedo y ansiedad? 

Yo no creo que nadie, en lo más profundo de su ser, quiere vivir paralizado por el miedo.

Recuerda que tener miedo-corporal es algo completamente natural pero dejar que los miedos nos impidan seguir nuestros sueños es una tragedia.

Una vida vivida sin miedo es posible, pero uno tiene que encontrar ese espacio que no tiene miedo a nada.

Creamos los miedos como escudo protector a no querer vivir algún dolor. Creamos mecanismos porque creemos que nos pueden dañar y lastimar las personas o alguna circunstancia.

En su momento fue sano, pero ya no es sano seguir protegiéndonos por miedo al qué dirán.

Uno se protegió porque no se conocía a sí mismo. Si uno se conociera, el Amor interno sería el escudo y la lanza del bienestar. En el momento en que, nos desconectamos de nosotros mismos, nuestra verdadera naturaleza Amorosa y Compasiva fue olvidada. El ego tomó forma y empaño la visión clara de la vida.

Una de las cosas más difíciles que me encuentro a menudo es que, muchos no admiten que tienen y viven algún tipo de miedo. Todos sabemos que existen y están ahí, molestando e impactando nuestra vida.

Así que, te invito que te tomes un tiempo en reconocer esto. ¿Cuáles serían? ¿Cuál es el más prominente en tu experiencia?

Investiga lo que te digo, el miedo puede ser el regalo que te lleve a más libertad. No es un enemigo, de hecho puede ser un aliado invitándonos a buscar una realidad diferente. Entonces es un regalo para ir más allá de lo conocido.

Si quieres más libertad, un sentimiento de expansión o la posibilidad de que el miedo no te paralice y limite tu vida, la forma más sencilla es aumenta tu Conciencia, aprende a descansar en un Presente contínuo sin cualidades.

Entonces, casi por magia, una experiencia única y amorosa irá floreciendo cada vez que los miedos vayan perdiendo fuerza.

Cuando uno vive conectado a la vida, vivida desde el Ser, no hay miedo a nada, en verdad, a nada. Ya que todo es el Ser, todo es Amor, todo es una oportunidad humilde de rendición al Más.

El Ser se encuentra en toda situación, por más fuerte que parezca. Todo está ahí para empujarnos a cuestionar, volvernos humildes y dar pasos para buscar respuestas ante semejantes preguntas no contestadas.

Al final, todo lo que existe sigue las leyes divinas que ya existen. La naturaleza misma lo tiene ya integrado, hará lo que le toque hacer sin importar que y quienes.

Te invito a que explores en profundidad lo que te he expuesto y descubras por ti mismo la simplicidad de no hacer realidad nada de lo que la mente según es y las emociones son.

Gracias por tomarte el tiempo de leerme. Espero que a ti o al alguien más le ayude en algo lo que está aquí escrito.

Más abajo podrás dejar tus descubrimientos, comentarios o preguntas.

Te invito a que compartas nuestro contenido. En un costado de la página, del lado derecho, vienen botones para compartir. 

Te espero siempre con brazos abiertos. Y ojalá te nos unas a nuestra comunidad de Exploradores Conscientes en la Escuela de Conciencia Sâdhana para profundizar mucho más en estos temas, en tu propia experiencia y camines un camino dentro de la Mente del Ser.

Con Amor,
M

 

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