La cárcel mental

No nos damos cuenta que, nuestra mente, el ego, nos ha hecho prisioneros en nuestras vida.

Hace varios años me encontraba en el cuarto de mi casa viendo un programa de televisión, ésta se trataba de la prisiones en la India. El documental me pareció bastante interesante ya que sucedía en una de las prisiones más violentas del país.

La directora del personal tenía una energía bastante fuerte y asentada, al mismo tiempo me pareció bastante curioso que ella era apasionada por la meditación o cualquier cosa que pudiera ayudar a los presos, brindando apoyo al proceso interno por el cual ellos atraviesan.

Ella comentaba que en su prisión llegan personas con experiencias de vida bastante fuertes y que éstos tienen que someterse a, dos simples profundas pero importantes decisiones.

La cárcel está dividida en dos secciones, la primera de ellas es en la cual todos los reos están destinados a ingresar, ésta tiene las peores condiciones, guardias armados por doquier, se brinda el peor de los tratos, la peor ropa, sucia, lodo, desperdicios, basura, la peor comida y las peores actividades, ya que está diseñada para que cumplan su condena por los delitos que hayan cometido.

Siempre se ingresa primeramente en ésta sección. Obviamente en este lugar el nivel energético es muy bajo, el enojo, la culpa, el remordimiento, el estrés, … son muy elevados.


La Opción

Luego está la segunda sección, para entrar a ésta, el reo pasa por un proceso de adaptación con las reglas del lugar y con los reos que ya llevan más tiempo ahí.

La segunda sección está llena de jardines, animales, buffet de comida vegetariana, clases de yoga, actividades al aire libre, visten de color blanco, hay librerías, etc. Nada más que para entrar aquí tienen que elegir y esto es obligatorio para ésta situación.

Tienen que decidir aprender a meditar, inscribirse a actividades de servicio, semanalmente integrarse a alguna de las actividades ya planeadas, estar constantemente en contacto con un acompañante, psicólogo o algún miembro de alguna religión o algo que les inspire acercarse a Dios.

La jefa de la prisión comentaba que cuando ella ingresó e implementó este nuevo sistema, inmediatamente noto los resultados esperados.

Lo que sucedió fue que el compañerismo creció, el bienestar era palpable, los reos llegaron a entenderse más a sí mismos, había un entorno menos hostil y más armonioso.

Pudieron estar en paz con ellos mismos de todo eso que los estaba agobiando internamente (dentro de sus mentes), por consiguiente la transformación fue evidente.

Comentaba ella, que era impresionante el cambio que sucedía en las personas que se sometían a al momento de elegir que decidían para ellos mismos.

Cuando los nuevos reos entraban a la prisión, comentaban que se encontraban intrigados al ver como los algunos reos vivían en condiciones aberrantes y otros parecieran que viven mejor que muchas personas fuera de la prisión.

Por consiguiente, muchos de los nuevos integrantes buscaban informarse en qué tenían que hacer para poder vivir de la manera que la segunda sección vivía.

 

Me acuerdo que cuando observe esto me quedé impactado, maravillado y al mismo tiempo confundido.


Este programa lo ví cuando tenía unos dieciséis o diecisiete años, en ese momento me di cuenta la gran necesidad de buscar nuevas formas de brindar ayuda y poder guiar a las personas de una manera diferente.

Gracias a la vida porque fui testigo del asesinato de mi padre, gracias a ello pude darme cuenta del dolor y sufrimiento que el corazón y la mente del hombre viven diariamente.


¿Destino?

Siempre supe que vine a hacer algo para ayudar al mundo, así como a las personas y a la naturaleza, pero realmente no sabía como. ¿Cómo entonces, podría brindar el mayor impacto posible en esta revolucionada sociedad?

Así que la vida me empujo a que empezará primero por mi, escuche y por consiguiente busqué diferentes maneras de ayudarme. Para que en el momento indicado pudiera salir de nuevo al mundo y ahora sí poder ayudar de una mejor manera.

Entonces empecé una búsqueda diferente que duró algo de tiempo y que me llevó a diferentes lados. Buscando como cazador a su presa por algo que me brindará un entendimiento mayor de mi mismo y de la vida, indagando y explorando caminos para encontrar respuestas a tantas preguntas.

Anduve en las drogas y el alcohol, anduve en varias enseñanzas, filosofías y tradiciones, tratando siempre de exprimir toda experiencia que la vida tenía que ofrecer.

Pero siempre anhelando encontrar el camino que brindará paz y claridad a lo que mi corazón andaba buscando, por mucho tiempo no podía entender porque me tocó vivir ciertas experiencias las cuales no se las deseaba a nadie, porque me tocó vivenciar la partida de el ser más importante de mi vida y en circunstancias bastante oscuras.

Así que un día, en medio de tanto dolor interno, se presentó la oportunidad deseada. Los Ishayas aparecieron en mi vida, y la puerta a lo que tanto había buscado se mostraba. Al entrar, finalmente supe que la búsqueda había acabado.

La energía del lugar, la presencia de los maestros, la enseñanza y la experiencia que se me brindó, es algo que nunca podré olvidar; ¡propósito, claridad, belleza, tranquilidad, asombro, conciencia, humildad, inocencia, destino!, … fueron algunas de las cualidades que en ese fin de semana armaron el rompecabezas de mi vida, en sí mismo la experiencia fue un renacer.

A partir de ahí la luz era clara, la invitación a transitar un camino misterioso y desconocido pero lleno de esperanza era total. La oscuridad se había disipando y por consiguiente me entregue ciegamente, con total confianza y comprometido a hacer todo de mi parte para poder ayudar al mundo de cualquier manera en la cual yo sea requerido.

Después de un tiempo me convertí en monje y Maestro dentro de una antigua y poderosa enseñanza.

Desde entonces llevo varios años en ésta práctica, la cual encontré a mis veintiún años. Ésta me brindó las herramientas necesarias para vivir una vida llena de amor, tranquilidad y servicio. Y todo esto para poder hacer de este mundo, el mundo soñado.

Cuento todo esto porque me embarque en una aventura a los veintidós años. La de buscar la manera de poder enseñar en la cárceles. Ya que siempre me acordaba de lo que ese documental produjo dentro de mi.

Enseñar en las cárceles

Así que cerca del lugar donde yo vivía, tuve la oportunidad de ingresar a una cárcel de máxima seguridad que se encontraba a las afueras de la ciudad.

El regalo sucedió, el inicio de un propósito mayor empezaba, la vida me puso al frente de más de 100 reos, ¿te imaginas?, y con tan solo 22 años.

Obviamente los reos que estaban en ese lugar, no estaban ahí porque robaron un jitomate en una tienda, sino por otras razones un poco más fuertes.

Fue impresionante observar las miradas y sentir la energía del lugar; pesado, frío y denso, es la mejor manera que pudiera describir del lugar.

Fue muy interesante entrar al auditorio que se me había brindado. Pude observar como los reos mostraban signos de estar intrigados al ver que un joven estaba al frente.

Recuerdo perfectamente todos los rostros, las miradas, los hombros encogidos y otros con el pecho abierto mostrando seguridad, unos haciendo ruido, otros hablando entre ellos, varios no ponían atención.

La energía jovial ya no parecía estar ahí; su ser parecía estar cargando un peso enorme, una maleta cargada de culpa, miedo, rencor, juicio, soledad, enojo, rabia, … esto no lo podré olvidar jamás.

Note que muchos de ellos al encontrarnos en la mirada, se volteaban. ¿Por qué?, ¿qué es lo que pudiera un joven decirles que no supieran o hayan vivido ya?, así que comencé y les dije: “Les quiero hacer una pregunta, ¿porqué creen que deberían de escucharme y poner atención a lo que vengo hoy a que decir?”, el cuarto entro en silencio, profundo e intrigante, ya que todos estaban tratando de descifrar lo que les acababa de preguntar.

Como nadie dijo nada les comente:

“Por que probablemente alguno de los responsables de la muerte de mi padre se encuentra en esta misma sala. Y les quiero comentar, que en mi vida he encontrado una paz, una tranquilidad y un entendimiento que me ha permitido encontrar una vida que jamás me imaginé que pudiera existir, y todo esto fue gracias a esa experiencia que ahora me permite estar frente a ustedes.

Quiero decirles que dentro de mí no existe rencor ni juicio alguno por esa situación, sé la razón por la cual esa situación se dio y sé desde donde provenía el actuar de los responsables, y es por eso que ahora me encuentro aquí, para decirles que todo está bien, que todo cobrara sentido y si deciden, podrán encontrar la paz que yo encontré dentro de mi”.

Les explique brevemente la situación que viví con la muerte de mi padre y de ahí seguí contándoles todos mis descubrimientos y experiencias de vida, también les explique las razones por las cuales puedo estar parado frente a ellos y como ahora puedo ayudarles a descubrir una manera muy diferente de vivir, sin importar las circunstancias de vida de las cuales ellos vengan, no importa nada, ni sus acciones, ni su pasado, ni los acontecimientos, lo que importa es éste momento que será la plataforma para un nuevo futuro. ¡Ahora sí todos estaban poniendo toda su atención!

Continué hablando y pregunte, “si tuvieran el poder de elegir un deseo, si pudieran experimentar algo siempre este en su vida, si pudieran saborear algo que su corazón y su mente anhelan, ¿qué pedirías?.

De igual manera, un silencio profundo se manifestó, los reos, los guardias e inclusive algunos de los directores también se quedaron impactados por lo que había estado sucediendo, yo creo que jamás habían visto a todos tan tranquilos, atentos y callados.

Pudieras imaginar que ellos iban a pedir salir de la cárcel, volver afuera para poder estar con sus seres queridos o que elegirían poder tener la oportunidad de vivir y crear una vida distinta fuera de la cárcel, pero esto no fue así. Ya que al escuchar lo que les compartía se dieron cuenta de que hay algo mucho más importante y profundo que no sabían que existía porque nadie se los había mostrado o enseñado.

Uno de ellos se armo de valor, se paró y comentó, “a mi me gustaría realmente estar tranquilo dentro de mí, tener paz y serenidad interna, ya que en verdad el infierno en el que vivo internamente pareciera que nada lo pudiera llegar a apagar”.

Todos mostraban asombro y algunos de ellos movían las cabezas mostrando acuerdo, otros de ellos levantaron las manos y comentaron que estaba lo que su compañero acababa de decir era verdad también para ellos.

Oportunidad

Notablemente la mayoría se pudo dar cuenta que estaban inconscientemente cargando historias, personas, situaciones, juicios, … que están impactando su cuerpo, su mente y su corazón. Es obvio que el dolor interno sobrepasa la prisión física en la que se encontraban.

Comentamos como en verdad no importaba tanto el salir de la cárcel si no encontraban una manera de trascender eso que internamente les causaba dolor y sufrimiento, ya que la culpa, el remordimiento, el juicio, el miedo, el rencor, etcétera, es la realidad de su diálogo interno, y que todo esto lo llevarían a donde sea que su cabeza se encuentre.

Impactante el darse cuenta de que existe una prisión que no podían oler, sentir y ni siquiera tocar, durante tanto tiempo ignorantes de su existencia y la esperanza perdida al sentir que no existe salida.

Les comenté que pueden en verdad pueden llegar a vivir internamente libres, experimentar la verdadera paz y enfrentar la vida desde una tranquilidad que su ser urgentemente necesita.

Pero eso sí, para que todo esto pudiera llegar a suceder tendrían que comprometerse de lleno a descubrirla.

Muchos de ellos decidieron aprender, se dieron varias pláticas para enseñarles a descubrir la paz y la libertad que mora dentro de ellos. Esto hizo que ellos mismos y el entorno mejorara de maneras increíbles.

Esta experiencia fue hermosa, me hizo ver de una manera muy profunda y diferente, la prisión mental en la que la mayoría de la gente se encuentra.

Y lo más fascinante es que muy pocos se dan cuenta de esto, y muy pocos son los que buscan la Verdadera Libertad.

Ahora ya pasaron más de 10 años desde aquella experiencia. A partir de ahí surgieron muchas más, en otras cárceles, centros de rehabilitación, grupos de alcohólicos y drogadictos, etc.

Es hermoso ver, sin importar el lugar, la situación, el pasado, la trayectoria y quienes creen ser, todo lo que puede lograr una mente libre, conciente y distante de la estructura mental en la cual el ego vive.

Así que de igual forma, te invito, te reto a que salgas y busques eso que está más allá de los confines de la mente, sal por la puerta principal y no hagas caso a los barrotes de acero, que todavía te queda tanto por explorar.

¡Busca la Libertad!

~Maghavat

 

 

 

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